Anticipo Mecenas · Crónica N.º 25
Junín
La batalla de caballería a 4.000 metros: la última victoria de San Martín en el Perú.
6 de agosto de 1824 · 7 minutos
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Capítulo I
La última batalla de San Martín
Agosto de 1824: en la meseta de Junín, la caballería decide el destino del Perú.
José de San Martín había renunciado al mando en Guayaquil, pero el Ejército del Perú seguía en pie. En la altura de los Andes, a más de cuatro mil metros, el general realista José de Canterac concentró sus fuerzas. La guerra no había terminado.
Junín sería la última gran batalla que San Martín dirigió en persona. Y sería singular: una jornada de caballería sin un solo disparo de fusil. Solo sables, lanzas y aire fino.

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La batalla de Junín: la caballería decide sin un solo disparo de fusil
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San Martín: el Libertador del Sur al mando del Ejército del Perú
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Capítulo II
Sables en la meseta
6 de agosto de 1824: la caballería patriota rompe al ejército realista.
Las tropas se encontraron en las pampas de Junín, un altiplano helado donde el aire escasea. San Martín confió en la caballería de Andrés de Santa Cruz y en los granaderos a caballo. Canterac respondió con la suya.
La batalla fue feroz y silenciosa: sables, lanzas, cascos contra escudos. Cuando terminó, los realistas huían hacia el Cuzco. El virreinato del Perú había recibido su golpe mortal: no la rendición final, pero sí la certeza de que ya no podía ganar.
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disparos de fusil
Capítulo III
El mapa de la sierra
De Lima a Junín: seguí el scroll por la campaña del Perú.
Etapa 1 de 4 · 1821 a 1823
El ejército en el Perú
San Martín libera Lima pero no puede terminar la guerra. El Ejército del Perú queda en la meseta, agotado, esperando la batalla que decida el destino del virreinato.
Etapa 2 de 4 · Julio de 1824
La marcha a la altura
El general José de Canterac concentra las fuerzas realistas en la meseta de Junín. San Martín reorganiza la caballería bajo Andrés de Santa Cruz y avanza hacia la sierra.
Etapa 3 de 4 · 6 de agosto de 1824
La batalla sin fusiles
En el pampas de Junín, a más de 4.000 metros, la caballería patriota y realista se enfrenta a sables y lanzas. No suena un solo disparo de fusil. Ganan los patriotas.
Etapa 4 de 4 · Diciembre de 1824
Hacia Ayacucho
Junín no termina la guerra, pero la inclina. Cuatro meses después, en Ayacucho, el ejército de Sucre remata el imperio español en América.

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Batalla de Junín, pintura histórica
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La batalla de Junín es la más gloriosa que he presenciado.
José de San Martín
Carta tras la victoria del 6 de agosto de 1824
Capítulo IV
El preludio de Ayacucho
Junín no cerró la guerra. La inclinó para siempre.
Cuatro meses después, en Ayacucho, el ejército de Antonio José de Sucre remató lo que Junín había empezado. El imperio español en América terminó ahí.
San Martín ya no estaba al frente: había elegido el silencio después de Guayaquil. Pero Junín fue su despedida del campo de batalla, la última vez que el Libertador del Sur condujo a sus hombres a la victoria.

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Ayacucho: el golpe final que Junín hizo posible
Wikimedia Commons · Martín Tovar y Tovar
Capítulo V
La meseta y la memoria
Una batalla sin fusiles que cambió el mapa del continente.
Junín pesa porque es excepcional: victoria de caballería a cuatro mil metros, sin humo de pólvora, con un Libertador que ya había entregado el mando político pero no el sentido de la campaña.
El croquis del altiplano lo dice mejor que cualquier arenga: dos líneas de jinetes, un choque, y el virreinato herido de muerte.

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Croquis de la campaña final: de Junín a Ayacucho
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Seguí el hilo
Después de «Junín»…
Elegí una puerta. Una sola. El universo sigue.
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