Crónica N.º 66 · La Argentina contemporánea
Las privatizaciones
1989 a 1999: el Estado productor se vende; propiedad y competencia, aparte del 1 a 1.
1989 a 1999 · 7 minutos · Con audioguía
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Capítulo I
El Estado productor se vende
Años noventa: empresas públicas pasan a manos privadas.
Después de la hiperinflación, el gobierno de Carlos Menem impulsó una ola de privatizaciones: teléfonos, aerolíneas, ferrocarriles, energía, petróleo. El Estado dejó de ser dueño de buena parte de la producción.
No era lo mismo que la convertibilidad. Una cosa era vender activos y abrir competencia; otra, anclar el peso al dólar. En el museo conviene separarlas: propiedad del capital vs regla de la moneda.
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Capítulo II
Competencia y costos
Eficiencia prometida, desempleo y desindustrialización en el balance.
Para unos, privatizar era terminar con déficits crónicos y servicios rotos. Para otros, era entregar patrimonio y empleos. Hubo inversión y modernización en sectores clave; también hubo desempleo, desindustrialización en ramas expuestas y privatizaciones opacas.
El hilo liberal no niega el costo social. Subraya otra pregunta: ¿quién es dueño, con qué reglas, y puede el Estado improvisar sobre la propiedad sin pagar un precio?
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inicio de la ola
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década del traspaso
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Estado menos productor
Capítulo III
Separar dos reformas
Privatizar no estabiliza solo. La moneda es otro capítulo.

Ver pieza →
Carlos Menem: el gobierno que privatizó a escala nacional
Wikimedia Commons
Hay que pasar el invierno.
Álvaro Alsogaray
La cura amarga que el debate privatizador heredó del liberalismo argentino
Las privatizaciones cambiaron el mapa de la propiedad. La convertibilidad intentó cambiar el mapa de la moneda. En este recorrido, esta pieza es el eslabón del Estado chico; el 1 a 1 y el Tequila vienen después.
Patrimonio visual
Piezas de «Las privatizaciones»
Salidas de sala

