Un alzamiento cívico-militar iniciado en Córdoba terminó con la renuncia de Perón en pocos días.
La Revolución Libertadora lo envió al exilio por 18 años — y abrió la proscripción peronista que marcaría el siglo.
Un alzamiento cívico-militar iniciado en Córdoba termina, en pocos días, con la renuncia de Perón, que se asila en la cañonera paraguaya Paraguay. Comienza un exilio de 18 años que pasará por Asunción, Caracas, Ciudad Trujillo y Madrid.
El nuevo régimen proscribe al peronismo: prohibido nombrar a Perón, a Evita, exhibir sus imágenes o cantar la marcha. La proscripción del movimiento mayoritario marcará a fuego —y a sangre— las dos décadas siguientes de la vida argentina.
Protagonistas
Después de «La Revolución Libertadora derroca a Perón», seguí por…
Lista de espera del boletín
Estamos preparando el envío diario. Dejá tu email y te avisamos cuando arranque — con rotación honesta del archivo mientras no cubrimos los 365 días.